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29. Acusaciones particulares, demasiado generales.

Posted by Juan K Peña on domingo, julio 06, 2008
Me acusaste:

De desordenado y de estructurado, de caótico, de irreverente, de inconsecuente, de atrevido, de poco serio pero circunspecto, de distraído pero enfocado, de descuidado pero demasiado precavido, de superficialmente profundo…, de profundamente superficial.


De egoísta, de muy lento pero atolondrado, en definitiva de no ir a la velocidad adecuada jamás, mejor dicho de no ir a la velocidad que se te antoja…

De inestable, de voluble, de variable, de demente, de agresivo, pero pasivo, siempre hiperactivo…pero aburrido.

De soñador, de demasiado optimista, de idealista, de poco real, de creer en magia, de realizar trucos sencillos, pero que no terminas de comprender…

De etéreo, de impalpable, de ser tan irreal que parezco falso, no mentiroso, sino falso, como un holograma que existe, pero sigue impalpable, de imaginario, de fantástico, de ideal, de espectro, de caprichoso, de mágico, de utópico y de vivir de ilusiones.

De ansioso, de desmemoriado, de rebelde con causa… y también sin causa, de demasiado valiente para tu gusto, de demasiado cobarde como para ir a tus guerras, de pelear por causas que termino ganando aunque las consideres perdidas, de no querer dejar las cosas que amo por ir a pelear en tus cruzadas.

De romper tus moldes y salirme de tus esquemas, de no creer en cadenas ni encadenamientos, ni en lazos de sangre más fuertes que los vínculos de amor. De ignorar que la sangre existe, pero soñar en la existencia de un amor que aún no percibo…

De ser demasiado leal, de no querer lavar tus culpas y miserias con traiciones y mentiras, de no dar pasos en falso, de elevarme por los cielos cuando me esperabas arrastrándome en la tierra, de volar y sobretodo de volar.

De egoísta, de engreído, de egocéntrico, de creer que vivo en el ombligo del mundo, aunque de momento sea verdad. De ser incapaz de ser tu segundo, de traicionar tus sueños, de no merecer un oscar como tu mejor actor secundario, de buscar el protagonismo en mi propia vida.

De plagiador de sueños ajenos, de desear más de una vez a la mujer maltratada del prójimo, de desear más de dos veces a la mujer que bien trata al prójimo, de querer matar al prójimo maltratador con una quijada de burro, y de esperar agazapado la caída del prójimo bien tratado. En definitiva, de ave de rapiña, de envidioso, de celoso de lo ajeno y de descuidado de lo propio, aunque no me quede nada…

De respirar y disfrutar aires de grandeza y aroma de belleza, de decir verdades que te obligan a callarme lanzándome la puerta. De ignorar las medias verdades que me dijiste alguna media noche, a messa di voce. De no decir mentiras para cubrir tus verdades. En definitiva, de mala comunicación, me acusaste.

De no aguantarme los puñales en la espalda, de ponerle el pecho a las balas que no eran para mí, de otorgar cuando callo, de no hacer leña del árbol caído, de poner las manos en el fuego por las personas en quienes creo, de poner los puntos sobre todas tus ies, y a veces sobre tus jotas, de no quemarme al jugar con tu fuego, de tropezar una y otra vez con la misma piedra que escondes siempre en lugares distintos, de disfrutar más de los cien pájaros volando que del uno que mataste y lo dejaste en mis manos.

De traición a tu patria, de apropiación indebida de sensaciones que no me merecía, de desacato, de no saber cuando es basta, de no saber callarme, de no saber hablar a tiempo, de no saber reclamar, de quejarme demasiado, de actuar con alevosía, premeditación y nocturnidad.

De carecer de un cerebro calibrado según tus gustos, de tener manos de mantequilla, de tener pulmones de tísico, de tener mala voz, de tener rodillas de cristal, un carbón por corazón, y dos pies izquierdos a la hora de bailar.

De niño inseguro, de macho alfa, de ubersexual, de engreído, de niñito de mamá, de machista, de robacunas, de niño bien, de niño mal, de niño fatal, de niño, en definitiva.

De no ir de frente, aunque vos nunca fuiste, y solo te fuiste.

De vago, de irresponsable, de verde canalla, de negro futuro, de invisible pasado, de presente a cuadros, y de futuro incierto.

De acostarme muy tarde, de despertarme muy temprano, de dormir poco y de soñar mucho.

De no respetar a Nacho, de reírme de Pablo, de menospreciar a Martín y de ignorar a Daniel y de no creerle ni un cinco a él.

De pobre, de callado, de tímido, de social, de introvertido, de libre pensador, de carente de estilo, de derrochador, de ahorrador, de avaro, de previsivo,de calculador, de salvaje, de incansable e insaciable.

De contagioso, de repelente, de insano, de arisco, de complejo, de ser un mal enfermo, de ser un mal paciente y de ser impaciente.

De exiliarme en las ciudades que amo, de vivir del pasado, de creer en promesas ajenas aunque fuesen las tuyas.

De desconocer tus estadísticas y tu filmografía, de perderme tus telenovelas, de no entender tus dramas, de no reírme de tus comedias, de no llorar con tus tragedias…

De traducir mal ‘i love you’, de cargarle de demasiado significado, de condimentar el sentimiento, de no ser capaz de repetirlo de memoria, de decirlo muy tarde, o muy pronto… de no sentirlo y mejor dicho, por no decirlo.

De salir poco, de trabajar mucho, de no tener oficio ni beneficio, de no tener horario, ni fecha en el calendario,

De vivir en fuera de juego, de no ir bien por alto, de no pasar rápido el balón, de chupón, de no manejar el balón con la zurda, de falto de picardía, de no saber salir bien, de parar mal la barrera, de achicar mal, de usar demasiado el rombo en el mediocampo, de romántico por jugar con wings, de obseso por jugar con enganche.

De creer en un Dios pero no ir a visitarlo lo suficiente, de romper todas las promesas que nunca hice, de traidor de los sueños ajenos…

De payaso, de domador de fieras, de malabarista, de caminar por la cuerda floja solo cuando nadie me ve.

De ser un mal escritor, de dejar a medias lo que leo, de empezar lo que no quiero acabar… ¿acaso no todos lo hacen? ¿Empezar algo que no queremos acabar? Así pienso que es la vida, así pienso que debe ser el amor… querer empezarlo, empezarlo y no querer acabarlo…jamás.

De no creer en tu socialismo, de evolucionario y no revolucionario, de demócrata, de alienado y alineado, de espía, de creer en reyes y las leyes, de creer en princesas y de crear princesas, de creer en hadas siendo un niño y de no creer en vos siendo un hombre.

De pasar noches en vela por tonterías, de ser un estorbo en tu camino, de ser el lastre de tu globo, de tangente, de accesorio, de accidental, y de siendo accidental volverme fatal.

De culé, de albiceleste, aunque me cueste. De amante del fútbol lírico, de basilista, valdanista y mourinhista.

De llamarte ‘sweetheart’ porque se me olvidó tu nombre, de olvidar las palabras que no te dije, de querer olvidar lo que me forzaste a decir, de eliminar lo que una vez te escribí para poder volver a crearlo para ella, sin hacer trampas. De escucharte y pedirte que me hables, que te expreses, que me cuentes tus cosas... aunque tú creas que no tienes nada que decir.

De latino, de ilegal, de sudaca, de clandestino, de indocumentado, de apátrida y de paria, de refugiado sin refugio, de errante, de gitanito y de nómada, de vagabundo, de adorador de becerros de oro y potras de carne y hueso.

De bebedor de botellas que nunca vacío, de enviar mensajes en ellas para que alguien me rescate del naufragio en tu isla.

De tener dos amigos, de tener veinte enemigos, de impío y de hereje, de ludópata, de apostarle al amor, de jugarme la vida, de dejarme ganar y cagarme de risa.

De constructor de castillos de arena, barquitos y cisnes de papel.

De guerrillero, de rebelde, de kamikaze, de disparar con palabras, de azotar con la lengua, de eliminar con la mirada

De delincuente común, de matón, de gangster, de terro-pacifista, de metiche, de temerario…

De irme sin avisar, de quedarme cuando no debo, de irme cuando se me requiere, de no estar cuando me buscan, de aparecer cuando no me llaman.,

Yo…
Confieso ser orgullosamente culpable de la mitad de tus acusaciones,
Me declaro inocente de la otra mitad y dejó en tus manos la imposible y pesada carga de la prueba.

Pero, sobre todo, y a riesgo de fastidiarte más

yo, te perdono
.

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Recordati Di Me (Drama - 2003)

Posted by Juan K Peña on domingo, julio 06, 2008
Creo que me voy a dar el gusto de recomendar películas en este espacio, es algo que siempre he querido hacer y podré compartir con aquellas personas que me leen mi gusto por el cine.
Recordati Di Me(2003), una película de Gabrielle Muccino, nos narra la historia de una familia de clase media italiana con problemas de disfuncionalidad. Carlo Ristuccia (Fabrizio Bentivoglio) y Giulia (Laura Morante) se enfrentan a una crisis matrimonial en la que el distanciamiento es evidente. Sus hijos, Valentina (Nicoletta Romanof) y Paolo (Silvio Muccino) se enfrentan a los desenfrenos, curiosidades y dramas propias de la vida adolescente. Cada uno de los personajes se ve abrumado por sus propios problemas y su ensimismamiento les aleja del resto de la familia. La aparición de Alessia (la siempre hermosa Monica Bellucci), novia de la juventud de Carlo, es un elemento detonante en el transcurso de la historia.

Recordati di me llamó la atención porque la aparición de Alessia implica un despertar en la vida de Carlo, que había caído en la monotonía, debido a la falta de pasión.

Creo que los diálogos en algunos segmentos alcanzan una brillantez poética. También me gustó lo que podría definirse como una lucha entre lo que damos y recibimos, lo que queremos y lo que necesitamos, y también la búsqueda de la valentía para dejar la conversación a un lado y decidirse por la difícil que es embarcarse en la búsqueda de los sueños, ‘allá afuera’, donde la seguridad de lo conocido desaparece.

Creo que también pensé en mi familia y en el concepto de las ‘familias unidas’, que no son tan reales. Creo que tengo suerte con la mía, pese a que no aparentamos la misma unidad que las familias promedio, creo que tenemos suerte de contar con nosotros y entre nosotros. También se puede apreciar los sutiles límites entre los espacios ‘familiares’ y los ‘personales’. Creo que la búsqueda de la felicidad es un derecho que nos está garantizado a todo ser vivo, y que en espacios de libertad, somos capaces de vivir a plenitud. Así mismo, somos, en esas circunstancias, lo único que nos puede frenar.

Pese a los intentos de cada uno por alcanzar vidas más plenas, los Ristuccia parecen cometer los mismos errores, porque muchas veces cuesta arriesgar lo que tenemos por seguro si vamos en búsqueda de lo que queremos en realidad. La banda sonora de la película es también muy recomendable.Esta peli recibe un sólido 8,5 en mi escala de favoritas.

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28.¿Por qué escribo?

Posted by Juan K Peña on domingo, junio 29, 2008
*Al Gabo, por sus ochenta años... No es muy tarde.

Una vez leía que Gabriel García Márquez había dicho que el escribía para que sus amigos lo quisieran más.

Yo escribo para que la gente me conozca más,
para que algunos me teman más,
para que otros me respeten más
y me admiren más...,
para que otros me crean más.
Y para que me vos, que me lees, creyendo en mí, me quieras más.

Al menos en lo último me parezco al Gabo.

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27. Intento fallido de maduración espontánea masculina / (De lo superficial a lo profundo y de lo profundo a lo superficial)

Posted by Juan K Peña on miércoles, junio 25, 2008
Generalmente, nos vemos poco. Son pocos los minutos que ella tiene libre, y tampoco la busco. Sin embargo, debo reconocer que es una de las mujeres de conversación más inteligente y divertida que conozco. Eso es algo que la hace atractiva, sin duda. Creo que también se ve bonita cuando sonríe, aunque, definitivamente no es mi tipo.

Habiendo tantas mujeres lindas-lindas solteras, ¿por qué un hombre inteligente iba a fijarse en una, que no es su tipo, que tuviese novio y que tuviese un grado de jerarquía mayor al tener una relación alumno-profesora?

T fue mi profe hace algo más de un año, y desde entonces somos ‘amigos’. ¡Vaya pobre concepto de amistad! Solamente, conversamos cuando nos encontramos en sus ‘breaks’. Sin embargo, nuestras conversaciones siempre son divertidas e interesantes, por cortas que sean. De todas formas, no soy de los tipos que dicen ‘me gusta tener a mis amigos cerca, y a mis enemigos más cerca’. Soy más bien del tipo que gustan ‘tener a sus amigos cerca, y a sus enemigos bajo tierra’. (Próximo post intentaré escribir algo al respecto).

T no está en mi ‘círculo social’, un círculo que se ha desdibujado debido a muchas causas y que se vuelve más bien en una serie de puntos intermitentes, dada mi inminente mudanza a Argentina, mi versatilidad de gustos, hobbies e intereses y mi constante rotura de esquemas. Es difícil encontrar mujeres felices, de alta calidad y emocionalmente saludables. Creo que generalmente debemos conocer montones de mujeres antes de encontrar una que sea un buen ‘match’ para uno. Claro, lo mismo se aplica también para las mujeres, por lo que la paciencia es un factor clave y generalmente es una característica que escasea. Entiendo que empecé a ver a T como una mujer emocionalmente saludable, relativamente feliz y brillante, por lo que era divertido estar con ella. Pero, faltaba la chispa que se genera cuando a los elementos anteriores se les añade una carita linda y un cuerpo atractivo. En realidad, soy mucho más exigente con los rostros que con los cuerpos.


Debo admitir que me sorprendió el sentirme atraído por T, porque generalmente la atracción, para mí, comienza por lo físico, y físicamente no es que me gustase mucho. Como siempre ante lo nuevo, recuerdo haber actuado con fascinación ante esta situación. No suelo asustarme ante lo nuevo, aunque siempre hay la posibilidad de que uno haga movimientos en falsos cuando no estamos seguros de lo que viene. Hay que admitirlo, el ser humano en general y el hombre en especial, somos fanáticos de tenerlo todo bajo control.

¿Madurez? Estaba alcanzando la madurez al sentirme atraído por una mujer más por su capacidad intelectual, su perceptividad y buen humor? Espero que no. Siempre he tendido a creer que la madurez nos acerca al pudrimiento. Pero si pensé en un crecimiento interno, en que soy demasiado exigente y que posiblemente eso sea algo que no varíe mucho. Talvez me vuelva más paciente, pero no menos exigente.

Mi amiga Fer, me soltó hace poco:

- ¿No crees que vos tenés miedo al compromiso?

No. No es así. No tengo miedo al compromiso, tengo miedo a comprometerme con gente que no lo haga, o con alguien que no valga la pena. Un compromiso puede ser un lazo, un vínculo o una atadura. Todo depende del grado de convencimiento y compromiso que haya entre los que se comprometen.

Hace casi un año, quedamos en salir con T a almorzar un día, pero nunca se dio. Mis intenciones para ese entonces no iban más allá de comida y conversación. Ya me había pasado el ‘mini-crush’ para ese entonces. Es más, una cosa es sentirse atraído por alguien y otra muy distinta, tener un interés real. Debo conocer alrededor de 700 chicas de las cuales 500 serán atractivas, muy atractivas, y algunas hasta super modelos ¿Pero tengo interés en alguna? ¡Ja! Queda de tarea para la casa, la pregunta.

Pienso que T también se sentía algo atraída por mí. ¿Se explica de otra forma el mostrarse interesada en salir a almorzar y luego pensar que no sería conveniente? Yo lo entiendo: que las políticas de la institución (lo dijo), que había posibilidad que vuelva a ser mi profesora (lo dijo), que el novio se iba a poner como loco (no lo dijo), que considerando todo lo anterior y añadiendo la tensión sexual que generalmente sé producir, no convenía salir (esto es de mi cosecha). Me dio demasiadas excusas y yo no necesitaba, ni requería una. Hasta ese momento sentí que le estaba haciendo un favor a una mujer aburrida. ¡Me merecía una medalla al mérito, un aplauso, una palmada en el hombro, un ramo de flores, el reconocimiento público o al menos una carita feliz por parte de la profe por haber sido tan lindo, tan caballero, y tan amigo! ¿Podría ser que los límites de nuestra frágil amistad fuesen en una potencial salida-almuerzo fácilmente superados?

No soy partidario de ganarme problemas gratis. No importa, yo hice mi lista de cosas que no me atraían de ella: Fuma mucho, y yo ODIO el tabaco, ella tiene conceptos demasiado de ‘izquierdas’ para mi gusto, no nos gusta la misma música y claro, tiene novio, y por enésima vez, físicamente no es mi tipo.

Hoy abrí la ventana de mi clase. El humo del cigarrillo ascendiendo desde el patio principal me hizo mirar hacia abajo. Allí estaba ella. Me volví a preguntar sobre mi posible crecimiento interior y mi súbito cambio de parámetros en lo referente a las mujeres. ¿Me había vuelto más flexible?

Creo que tengo la respuesta y es algo que debo agradecerle a T, aunque no se lo diga. Creo que me lo clarifico. La respuesta es un rotundo no. Me he vuelto más exigente. Ahora no solamente me fijo en la belleza física, sino también la belleza en la mente, la química en la conversación, el entendimiento… No lo sé… ¡Son tantas cosas! Se podría escribir un libro al respecto, solamente que si me dedicase a escribirlo, posiblemente me demoraría mucho más en vivirlo y una de las pocas cosas que disfruto más que escribir, es vivir.

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26. Cómo conquistarnos en 10 días

Posted by Juan K Peña on viernes, junio 13, 2008
Haciendo zapping, me enganché con un programa de televisión, el reality show ‘Cómo conquistar a un hombre en 10 días… o no?’ Un programa conducido por un tipo que se llama Ronnie Arias. Si no es gay, es al menos bastante amanerado. Lo mismo que el ‘coach de modas’. Lejos de ser éste un comentario homofóbico, la pregunta es: ¿Qué tanto puede saber un afeminado o un gay de cómo conquistar un hombre heterosexual?

El show es sobre una soltera quiere una cita con el ‘hombre de sus sueños’. Ella lo mira desde hace tiempos, pero ‘él ni la registra’. Con la ayuda de una experta en actitud, de un experto en modas, de una experta en maquillaje y de un experto en peinados.

El reality me enganchó porque o la chica era una excelente actriz, o era muy transparente y estaba muy afectada por el chico y la situación en que ella misma se puso.

Primera escena

Gabiel aparece, solo, en una bar-restaurante. Un mago anima la noche con sus actos. Hace desaparecer a su asistente y aparece Flora, muy convenientemente, en su lugar.

Saludan de beso. Ella se sienta a su lado, conversan un poco. Son compañeros de clase. El se nota frío y distante. Flora dice estar ahí por un casting. Llamada al celu de Gabriel

- Hola bebé… Estoy comiendo.

Un saludo a una chica, acompañado de una mentira. Panorama poco favorable.

Segunda escena

Flora va con el video de la cámara escondida de la primera escena a pedir ayuda. Se le nota preocupada porque es claro que él casi no le da nada de bolilla. Recibe asesoría tipo ‘Esto resalta más tu cuerpo, esto va mejor con tus ojos’, ‘Tenés que sentarte así, mostrá más seguridad’. ‘De ahora en adelante vení a maquillarte acá’.

Tercera escena

Finalmente producida, Flora queda lista para un encuentro final con Gabriel. Al tipo lo invitan a un casting para una película. Ahí le avisan que no, que no es ningún casting que es un reality. El tipo, un poco más y va en pijama. La noticia le sienta fatal, se nota decepcionado y molesto.


Flora, por su parte, olvida todos los consejos por actitud y se ve muy nerviosa, suelta una que otra lágrima. Y encima le dan solo un minuto para que diga lo que piense.

- ‘Nunca me dijiste nada’.
- ‘Es que siempre te ibas muy rápido’.
- ‘Es que salimos muy tarde de clase’.


Totalmente ganadora la conversación!

Finalmente. Cuando todo apunta a que Gabriel, un nabo que ni siquiera tenía mayor presencia física, va a decir que no, el conductor le ofrece que si dice que si, se van los dos juntos a un hotel cinco estrellas, con todo pagado por tres días al Tigre. Obviamente, el tipo no tiene mucho que pensar. Puede irse a la casa sin trabajo y no volver a hablar con su compañera de clases. O irse de paseo con una chica totalmente producida, peinada, perfumada, totalmente loquita por él y disfrutar del premio y de la injusta que es la vida.

Conclusiones

1. No se puede conquistar a alguien si no se es capaz de al menos mantener una conversación con el o ella.

2. Sí se puede comprar a una persona y eso es cuestión de segundos. Se necesita saber el precio y tener el dinero suficiente para pagarlo.

3. La conquista en si es una trasgresión. Hay un quebrantamiento de un orden individual y para transgredir exitosamente hay que estar preparado.

4. No se puede transmitir lo que no se tiene. Eso es aparentar y si aparte de aparentar, se tiene que convencer, el esfuerzo es gigantesco y está en un 90% de casos condenado al fracaso.

5. Seguridad, postura, y convicción no son características que se adquieren con una clase, o a través de diferentes tipos de coaching. Es un proceso. Generar hábitos requiere de 90 días.

6. Se enfocaron en el ‘outer game’ de Flora. Como se podía ver mejor, pero no se enfocaron en el ‘inner game’. ¿Qué problemas tiene Flora? ¿Qué le falta para ser la mujer que ella puede ser y que quiere ser? ¿Cómo proyectar externamente esa mujer que hay por dentro, para que se vea atractiva a cualquiera, no solo a este chico Gabriel? ¿Por qué Gabriel era el chico de sus sueños? ¿Cómo es el chico de los sueños de Flora, en realidad? ¿Dónde están chicos así? ¿Es Gabriel todo lo que ella se imagina? ¿Cuál es la imagen que tiene Flora de si misma y qué imagen es la que ella quiere que los demás tengan?

7. En el amor, el que quiere comprar un ‘si’, está destinado al fracaso. El amor no se compra. De acuerdo con Paulo Coelho, una prostituta vende su cuerpo, pero reserva sus besos. Mi criterio es que ella hace esto como una manera de dejar algo para sí misma, una forma de sublimar un beso más allá del sexo, cargándolo de amor, de cariño, de ternura, de sentimientos . El beso, ella no lo vende.

8. Flora es una chica bastante tierna y es muy linda físicamente. ‘Nunca nos vemos’, ‘No hemos podido hablar’, etc. ¿No son síntomas de muchas relaciones propias de las grandes metrópolis? ¿Es que nos estamos quedando sin tiempo para las cosas más importantes, como son tomar café, juntos, sentarnos a mirar caer la tarde y hablar y hablar, como si sobrase el tiempo y fuésemos dueños de todo lo que nos rodea? ¿Será que lo urgente finalmente se impuso a lo importante? ¿Qué las tareas para mañana son más trascendentes que lo que siento hoy? Ya no hay tiempo para ser hombres, ya no hay tiempo para ser mujeres. Posiblemente, aún estemos lejos del fin de los tiempos. Pero sin duda, si es así nos preparamos para vivir tiempos más vacíos, aburridos y superficiales.

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24. Aprender a encontrar el equilibrio en una relación de pareja

Posted by Juan K Peña on martes, junio 03, 2008
Creo en el amor, por eso estoy seguro que aún no lo he encontrado.

Pienso que todas mis relaciones anteriores terminaron porque tenían que terminar. Talvez aun quiero creer que amor no era ‘solo eso’. Aún quiero creer que el amor tiene que ser algo más. No solo para mí, sino también para ella. Sea quien sea mi compañera, mi novia… Siempre quise mucho, pero nunca me he enamorado.

Creo en el amor, pero también creo en el equilibrio como la base de una relación. Equilibrio que viene a ser un concepto mucho más complejo del que inicialmente me imaginaba. Hombres arriba, mujeres abajo. Mujeres arriba, hombres abajo. Yo mando, vos obedeces. Yo sugiero, pero hacemos lo que vos digas. He visto de todo, pero siempre he tendido a sugerir la búsqueda de un equilibrio.

Para que las cosas funcionen, en cualquier lado hay que hallar ese punto de balance. También creo que este concepto debe ser manejado con pinzas. Entre dos personas siempre puede haber un punto de equilibrio, sin importar lo distantes o distintos que puedan ser. Claro, no siempre es cómodo o deseable alcanzar ese punto.

No me interesa saber cual sería mi punto de equilibrio con Paris Hilton.

El equilibrio es un punto en el cual situaciones, movimientos o fuerzas distintas u opuestas tienden hacia la anulación. El sentido del equilibrio en los seres humanos es lo que nos permite caminar sin caer. Lo vamos desarrollando cuando aprendemos a caminar y luego aprendemos a correr, saltar, realizar movimientos indistintos, bailar…

En el caso de las relaciones no podía ser distinto. Ese sentido de equilibrio es lo que nos va a permitir caminar sin caer. El punto de equilibrio siempre se encuentra en un lugar y momento distinto y es lo que dificulta las relaciones. Muchas veces pensamos en modalidad ‘ceteris paribus’, que significa ‘…permaneciendo el resto constante’. AQUÍ ES DONDE TODO SE VA AL CAÑO. Si yo estoy triste, si yo estoy de fiesta, si yo estoy cansado, si yo estoy de mal humor, si yo no quiero hablar… ¿por qué creo que el resto va a permanecer constante? ¡No es así! ¡Nunca fue así! Hay miles de variantes. No solo las mujeres cambian sus estados de ánimo, los hombres también lo hacemos. El clima, el aire, el día, el trabajo, el fútbol, la familia, los amigos… Las variantes rara vez permanecen estables y hay que ser casi un crack para saber donde está el punto de equilibrio cada nuevo día.

Creo que fue hace casi dos años, luego de mi ‘relación’ con Zeta que entendí que el punto de equilibrio no era un lugar y momento al que una pareja pueda dirigirse de por si. De hecho, muchas veces no encontré ese punto que puede ser tan importante como el G. Pero al menos, YO lo intenté. Sin duda, lo entendí, es tarea para dos, caso contrario las fuerzas no se equilibran y se tiende al fracaso, a la caída, al olvido. Es una labor de cada día en la que la memoria toma una tarea secundaria, porque lo que cuenta es que los sentidos estén alerta, es algo que se hace con la conciencia del que ama de verdad.

Hay veces que para que las cosas funcionen se requiere cambio de roles. Yo sugiero, vos también. Hacemos lo que vos digas, pero también hacemos lo que yo digo. Mandamos cuando sabemos, obedecemos cuando nos dejamos guiar. El resultado es el mismo, ganamos los dos. No es sano intentar encontrar el punto de equilibrio siempre en el mismo lugar, porque encontrarlo en un mismo punto es más una cuestión de probabilidad que de conocimiento del otro.

El juego del equilibrio se vuelve mejor cuando entramos en una relación donde vos y yo aparecemos lado a lado, pero alternamos roles. A veces estoy arriba, a veces estoy abajo, a veces te sigo, a veces soy seguido. Ojo, no perseguido. Todo lo demás, es una pérdida de tiempo.

Encontrar alguien que te mueva el piso, no pasa todos los días. Encontrar una mujer con quien hagas click, es todavía más difícil. Necesitamos estar igual de locos e igual de cuerdos y no siempre al mismo tiempo. ¿Quién dijo que era fácil? (Isn't God a funny guy?) Cada vez se puede encontrar más chicas con el corazón roto, en reparación, recuperación o reconstrucción, personas que no confían porque les engañaron, y cuesta mucho confiar en quien no confía. A veces, las expectativas que tenemos (esto me pasa frecuentemente) son demasiado altas. A veces, simplemente las cosas no se dan.

Creo en el amor. Y creo que un día me enamoraré y podré escribir sobre todas esas sensaciones que ella me provoque. Seguramente tendré la certeza que siempre me ha faltado de saber que esa es la última relación que quiero, la última relación que necesito. ‘Te encontré’. Y seré capaz de decir ‘te amo’, y de escuchar ‘te amo’ sin sentir que miento o que digo algo de memoria. Seré capaz de escucharlo sin sentir que me mienten o sin sentir que no lo merezco. Seré capaz de disfrutarlo. Seré capaz de entrar valiente, día a día, en la deliciosa búsqueda del equilibrio sabiendo que no estoy solo, sabiendo que ella tampoco está sola. Sabiendo que somos capaces de exigirnos y de ceder, de darnos y de ser. Sabiendo que vamos lado a lado, y que ‘en la calle codo a codo, somos mucho más que dos’(Mario Benedetti).

Entonces ‘vos y yo’ se encuentran en ese punto de equilibrio delicioso que se llama ‘nosotros’.

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Interludio - Carta de Despedida al Abuelo Gabriel (De su nieto Sebastián)

Posted by Juan K Peña on miércoles, marzo 19, 2008
No me sobran los amigos. Nunca he tenido muchos, por el contrario han sido pocos. Pero entiendo perfectamente el significado de la palabra amistad y la dignifico. Si tuviera muchos amigos, no cambiaría esta frase: 'No me sobran los amigos'... Sebastián (El Negro o Aquiles) es, sin duda, uno de mis amigos más cercanos. Le he pedido permiso, y por favor, para compartir esta carta dedicada a su abuelo. Es mi forma de cargar un poco con el dolor que él siente... Es una pequeña forma de decirle a mi amigo que lo quiero...

Abuelo querido:

Te escribo desde lejos, quizá un poco más lejos que los último años. Ahora eres tu quien ha decidido salir de viaje. Sé que te gustaba mucho esta tierra, sé que te gustaba mirarla...
Imagino ahora todos tus zapatos gastados. ¡Cuántos zapatos gastaste abuelo!.. Pero es que has decidido irte un poco más lejos esta vez. A mi me duele, porque se que debo también gastar muchos zapatos antes de verte nuevamente. Espero tener la suerte de poder usar tantos pares como tú y pisar la tierra con la misma firmeza y humor con que tu lo hiciste.

Ahora que te siento y que te pienso profundamente, recuerdo tus aromas y la manera que envolvías tu pañuelo blanco con rayitas marrones, es que te gustaban mucho los marrones. Sería la manera de siempre recordar la tierra, supongo. Pienso en la cantidad de ligas que se encontraban en tu vida. ¡A todo le ponías una liga! Tu reloj ajustado con una liga..., tus documentos asegurados con una liga..., la bolsita del paraguas con una liga..., tu escritorio repleto de ligas rosas y beige. Así te pasaste la vida ligando, jugando con esos elásticos que ayudaban a sostener tus pequeños tesoros y que podías estirar y compartir con todos... Conmigo.


Ahora te siento y te escucho, y vuelven a mí las poesías de Quevedo que saboreabas con picardía, los dichos con juegos de palabras... "yo loco-loco y usted loquita".... Recuerdo tantas cosas: Los juguetes, los trucos de magias que comprabas en la calle a algún personaje del Quito colonial que te abrazo y abrazaste en cada recoveco, tus chaquetas llenas de bolsillo que eran capaces de esconder hasta un elefante blanco, tus cinturones de puro cuero en el que se sostenía una navaja y una cadenita conectada a un estuche lleno de llaves. A veces yo las miraba y me imaginaba las cantidad de puertas que tuviste que abrir en tu vida. Espero que hayas notado que es justamente lo que hiciste con la mía. Me enseñaste que la vida esta llena de puertas y que siempre hay una invitación para ir abriéndolas. Así, yo también cargaré un día muchas llaves que me recordarán las puertas que abrí en la vida y también las que decidí cerrar. Quizá hoy se cerró una muy bella, una que valió la pena haber abierto.

Abuelo amado, hoy lloré como cuando era tu niño, com el nieto que siempre seré y te imagine también como un niño. Recordé incluso tus travesuras de adulto, tu amabilidad y trato cordial, tu cercanía con la gente y el mundo, recordé poder darte un beso en tu rostro perfectamente afeitado, tu tacto suave, tus ganas de verlo todo, incluso en los momentos en donde el horizonte solo lo alcanzabas desde ese sillón de gerente color azul del que poco a poco tu cuerpo se fue haciendo parte.

Nos llenaste de imágenes, de amor, de detalles que no todos comprendieron. Tu tenías una capacidad única de encontrar la belleza una y otra vez en el mismo nevado, en las mismas calles. Y es que tu entendías los cambios, entendías las horas de las luces y las sombras. Sabías que nada en la vida se repite, que todo muta y se transforma. Admiré tu persistencia y rirgurosidad en tu trabajo, en tu pasión, en ese gran amor que siempre tuviste: La fotografía fue esa danza de afectos con la que no paraste nunca de bailar, y todos fuimos invitados a tu fiesta, mi pasado fue atrapado por el click de tu ojo.


Y así, un día, yo también me mire niño, y mire niño a mis padres, y a mis hermanos, y a las casa en las que estuvimos, y a las plazas que ya no existen Así, un día, supe que tuve y que tengo un pasado. Abuelo, tu te encargaste de llenarnos de historia, prudentemente advertiste que el ser humano sólo esta solo cuando no tiene memoria, y te aseguraste que no nos quedemos solos nunca más. Es la forma que inventaste para quedarte entre nosotros. Nos recordaste que sonreímos muchas veces, que somos muchos y que estamos juntos, que jugamos y nos divertimos. Siempre nos devolviste la imagen de la familia... "¡A ver! una foto, ¡A ver...hijita! ¡Acércate más a tu primo, que no vas a salir!".

'Abuelito Gabicho, Gabriel, Papa, hermano, tío, sobrino, amado, amigo, maestro, compañero, artista, humano'. ¡Cuantos apelativos y honores fuiste sumando en tu vida! No dudo que todos los transitaste con reciproca medida. En ti mire la equidad, la generosidad oportuna, la disciplina moderada, también el espacio para disfrutar lo simple y el detalle... ¿Lo recuerdas, no? Un trapecista en dos palitos de madera haciendo piruetas sobre una cuerda... Una sopa hecha con amor... Una visita sincera... Un favor... El aire de todos los días... El reconocimiento de tu trabajo... Tu vida.

Sé que te has ido lejos, pero también se que nunca más te volverás a ir. Sé que sin estar estás más cerca que nunca, se que de mí y de todos depende mantener tu sonrisa despierta, tu avidez pueril, tu caminata veloz y ligera, tu atención al mundo, a la naturaleza y al hombre.

Hoy supe que tenía que escribirte, y mientras te pensaba solo pude pensar en lo hermosa que es la vida... Pensaba en tu ingenio para atrapar la esencia de esa vida, en tus rituales y métodos cotidianos para convertir cada noche en una alquimia ganadora.

Antes de despedirme, y de montarme nuevamente a ese triciclo que me regalaste en una Navidad, antes de seguir pedaleando en mi propia vida para así avanzar a la tuya, te quiero agradecer con la humildad que tu agradeciste los últimos gestos, las últimas miradas, las últimas presencias que abrazaste con fuerza. Te quiero agradecer por todo abuelo amado, gracias por haber querido ser parte de mi, porque por vos también soy quien ahora existe.

Besos y abrazos, tu nieto que te ama,

Sebastián

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23. Los ojos de mi amor lo hacen fácil.

Posted by Juan K Peña on jueves, marzo 06, 2008
Suelo despertarme tarde para el resto del mundo. No hay un despertador, pero el teléfono celular siempre marca las ocho y veintitrés de la mañana. Generalmente, me quedo diez minutos más con los ojos cerrados, fingiendo que duermo. Un día más está por empezar. Pienso en ella… No sé su nombre... pero tiene unos ojos divinos. Me quedan cinco minutos más… El perro del vecino se queja. Un maricón faldero que no deja de ladrar porque nadie le hace caso. Estoy despierto, pero lo odio porque me saca de mi paz. Sonrío porque sé que abajo, mi perro, Kobe, me espera para que desayunemos juntos. El no ha ladrado, ni ha llorado, confía en mí. Sabe que estoy despierto, sabe que bajaré en dos minutos más, que lo abrazaré y le daré de comer. Vuelvo a pensar en aquellos ojos que aún no he sentido sobre los míos… Mi cuerpo se siente pesado, lento, aún dormido… Salto en un solo movimiento de la cama, como si me hubiese caído agua helada. Es la mejor forma de despertarse.

No estoy feliz hoy. El salto no ha sido suficientemente bueno. Algo me ocurre. Hay preguntas que no cualquiera se hace que están en mi mente desde hace algunos días. Sé que él solo hecho de planteármelas viene a significar una sensación de vulnerabilidad, sensibilidad y agresividad… Sin embargo, no tengo miedo a mi lado oscuro. Quiero enfrentarlo… y vencerlo.

¿Qué me pongo hoy? El pantalón Adidas y la remera para ir al gimnasio ya van bastante bien. La ducha se calienta lentamente, pero como hice con la cama doy un salto hacia adentro. Es la mejor forma de quitarse el frío.

No estoy feliz hoy. El salto no ha sido lo suficientemente bueno. Algo me ocurre. Hay preguntas que no cualquiera se hace que están en mi mente, y yo empiezo a acercarme a las respuestas.

Bañarse debe ser uno de los mejores momentos del día. Suelo hacerlo dos veces por día, una para despertarme… y otra para volverme a despertar. Tengo la buena costumbre de dormir cuarenta minutos por las tardes. Mi cuerpo se ha endurecido mucho. Estoy orgulloso de eso. Me gusta fingir que soy una especie de estatua de Miguel Angel y tomar diferentes posturas en la ducha.

Me lavo los dientes frente al espejo en el baño. Subo la cabeza y miro al frente, me encuentro con los ojos de un tipo que creía conocer, pero que hoy no conozco. Un fascinante extraño que tiene dentro de su boca un cepillo de dientes. Es un tipo joven, pero tiene un par de arrugas en la frente. Líneas de expresión, le dicen. Si, no es viejo, pero noto que frunce su ceño con frecuencia.

Es claro, frunce su ceño a menudo. Su vida no ha sido fácil. El mueve las cejas diciéndome hola. Lo miro y le pregunto:

- ‘¿Cómo andamos hoy?’
- ‘Bien… Creo…’
– Contesta, tratando de evitar la conversación. Me pone cara de malo y me dice: ‘Respondeme algo: ¿Cómo puedes estar tan tranquilo con todos esos días que has perdido, todos esas lágrimas que por vos se han derramado, con todos esos besos dados sin haber amado… como puedes continuar cuando la vida duele tanto?’

El lo sabe. Tiene mi atención. Me dice que el dolor se ha vuelto cotidiano, casi como respirar. Duda de que la vida tenga algún valor.

- ‘¿Cuándo esperas recibir tu recompensa por todo lo que estás pasando? ¿Qué es lo que el mundo, tus tan llamados amigos han hecho por ti?’…

Lo miro sin mirarlo. Lo ignoro un poco y él parece molestarse. Me miro la barba. Me paso la mano por el mentón a ver si vale la pena afeitarme o no.

- ‘Tu siempre te quedaste en ese lado del espejo. De este lado soy yo el que he tenido que enfrentarme a mi mundo, solo. ¿Sabes cuantas veces me han clavado una puñalada en el alma?’- le contesto finalmente.
- ‘¿Cómo haces para seguir adelante?’

Bajo la mirada. Me decepciona que mi ‘yo en el espejo’ no sea capaz de entenderme. No debería preocuparme a estas alturas, poca gente es capaz de entenderme. Lo dejo hablando solo, quejándose, llamándome en vano.

Me dirijo a mi habitación. Me recuesto sobre la cama. Y pienso nuevamente en los ojos de mis sueños… Esos ojos que sin haber visto aún los míos son una promesa de un amor puro, intenso, incondicional y total… Esos ojos que pertenecen a una de las dos mujeres que más amaré algún día...

Regreso al espejo. Él está ahí y me dice:

- ‘Dime ¿Cómo haces para soportar y seguir adelante?’

Vuelvo a pensar en los ojos de mi hija y digo:

- ‘Fácil

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22. Adios a los Príncipes Azules

Posted by Juan K Peña on domingo, marzo 02, 2008
‘Toda mujer busca su príncipe azul’. Deben ser más de cien las veces que he visto, leído, escuchado y hasta he olido esa frase que no deja de parecerme una vulgar generalización. En definitiva, una mentira.

Primero, no toda mujer ‘busca’… Algunas encuentran sin buscar. Segundo, no todas se centran en un ‘príncipe azul’… Hay otras que no creen en la existencia de estos especímenes y otras que aunque saben que existen, no creen ellos. Para mí, estas últimas son las más interesantes, las que más han crecido; las que se dedican a vivir, a aprender, a sonreír, aunque sea después de llorar. Ellas son, precisamente, las que terminan encontrando hombres de verdad.

Recuerdo que alguna vez, cuando tenía cinco años, me forzaron a actuar de ‘Príncipe Azul’, y bailar con ‘Cenicienta’. No hubiese aceptado, a no ser porque me dejaron portar un arco y flechas de verdad. Desde pequeño ya tenía una ligera sospecha sobre el equivocado concepto que se escondía detrás del famoso Príncipe Azul.

Este personaje siempre acude al rescate de la ‘damisela en apuros’ y generalmente debe ingeniárselas para salvarla de algún maleficio o de cualquier problema en que ella se mete. La imagen de la dama en apuros es repetitiva en estos casos.

Si bien a la mayoría de hombres nos encanta jugar a que resolvemos problemas y sentirnos héroes, ¿Por qué yo habría de buscar alguien que tienda a meterse en problemas, que no sea capaz de resolverlos sola y sea yo quien tenga que apechugar con todo? Tampoco es fácil encontrar mujeres felices, de calidad y emocionalmente saludables.

Coraje, pureza, justicia, fuerza física y espiritual, inteligencia y pasión son las características que más se destacan. ¿Son esas características suficientes en un hombre de verdad? La historia del Príncipe siempre es la misma: La chica es rescatada de un estado de infelicidad, generalmente un maleficio, una bruja, un dragón, se enamoran a primera vista, y enseguida viene la boda como final feliz. ¿Alguien podría explicar que la boda es un nuevo inicio y nunca un final?

‘Lindos’ al punto de la metrosexualidad, románticos al punto del empalagamiento, los príncipes azules aparecieron por primeras veces en el siglo XVIII. En inglés como ‘The King Charming’, en francés como ‘Le roi Charmant’, ninguno príncipe, ambos reyes, pero empezaban a tomar las características antes mencionadas que para tres siglos atrás podrían haber estado muy bien, pero ¿en pleno siglo XXI?

¿Por qué Príncipe Azul? Este término según el profesor de Literatura, Severino Callejas, viene de un cuento titulado ‘El Príncipe Azul de la Lágrima’. Se supone que la realeza en sí era de ‘sangre azul’…. El ser de sangre azul, lo que significa no es otra cosa que tener la piel demasiado blanca, que te de poco el sol y palidezcas de tal forma que tus venas se vean azules. O tal vez se deba a la endogamia, -casarse o tener relaciones con mujeres de la misma familia-, lo que provoca enfermedades caridovasculares, y que la sangre tenga un color menos intenso. Es decir, que encima de todo, eran azules por enfermos o por ser hijos de primos que se casaron.

En ‘El Retrato de Dorian Gray’, el autor se refiere por primera vez, -con gran acierto y justicia- irónicamente al Príncipe Encantador, cuando Sybil, una actriz enamorada de Dorian habla de él como ‘My Prince Charming’. Dorian le cuenta a Harry que Sybil lo llamaba así, cuando éste le hace un comentario en son de burla, Dorian aclara:

‘ -No la comprende usted, Harry. Ella me miraba únicamente como un personaje de teatro. No sabe nada de la vida.’
( El Retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde, 1890).


Creo que esto es clave. Ella espera de Dorian un ‘príncipe azul’. El, un tipo extremadamente lindo, sabe que ella idealiza demasiado… porque él está consciente, más que nadie, de todas las miserias humanas que pueden esconderse detrás de su porte y belleza.

Otras variaciones del mito del Príncipe Azul incluyen, el que la chica tenga que besar un sapo que se transformará en aquel Príncipe. ¿Una poco sutil metáfora de que el enamoramiento hace desaparecer la parte fea de los hombres, por conveniencia y mientras dura el ‘encanto’? ¿No hay una película que se llama ‘Cansada de Besar Sapos’? Culpa de los padres que no le dijeron que lo del metrosexualito del Príncipe Azul era una patraña.

Es así como llegamos a Shrek, -con todas sus partes-, que son sátiras de la figura del Príncipe Azul, en donde los atributos metrosexuales del personaje, Encantador, son exagerados a más no poder.

He encontrado en ‘Fable’ la sátira perfecta en la que el Príncipe Azul pasa de un matrimonio a otro con Blancanieves, Cenicienta y la Bella Durmiente….

‘Nunca fui muy bueno en la parte de feliz para siempre… Fui criado para ser encantador, no para ser honesto…’. Dice el infeliz ‘Principito’.


Hoy en día, la figura de del ‘Príncipe Azul’, va desde el empresario o joven ejecutivo, con cabello engominado, traje oscuro y corbata al abogado, al doctor, al arquitecto o publicista.... Este príncipe azul urbano, que varía su edad entre los 25 y 30 años, parece tenerlo todo en la vida. Muy lindo departamento, muy lindo auto, muy linda ropa, lindas amigas, linda novia... hasta linda la otra.… Ser un ‘príncipe azul’, no se trata solamente de tener sino también de ser:

Insisto: Coraje, pureza, justicia, fuerza física y espiritual, inteligencia y pasión son las características que más se destacan. ¿Son esas características suficientes en un hombre de verdad? Sinceramente, creo que no. De hecho, me encantaría que mis hijos tengan todas estas características desde niños. Pero, seguirían siendo niños...

No voy a negar que más chico también me incliné a seguir ese modelo. Talvez por eso me gusta tanto la película de Heath Ledger, ‘A knight’s tale’ (Corazón de Caballero, 2001). Me siento identificado con la idea de que solo se llega a ser lo que uno quiere ser, cuando dejamos de aparentar lo que no somos… Creo que eso si diferencia a un hombre de verdad de un príncipe azul.

Hoy, estoy mucho menos príncipe pero mucho más hombre. Hoy estoy mucho menos azul y más morocho que antes. Hoy estoy mucho más lejos de modelos y parámetros ajenos, más sujeto a mi propia medida. Más feliz

Al fin, yo fui criado para ser más honesto que encantador… Sin llegar a ser aún el hombre que quiero llegar a ser, -que puedo llegar a ser-, estoy lejos, muy lejos del príncipe azul. Y me siento a gusto, muy a gusto.

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20. Diversas razones por las cuales sentirse contento o antidepresivos naturales / COVER

Posted by Juan K Peña on lunes, febrero 18, 2008
  • Los postres de limón
  • Recibir una carta de alguien que está lejos.
  • Encontrarse un billete de cinco dólares en una campera que no me he puesto en mucho tiempo.
  • Soñar con la chica que uno quiere.
  • Descubrir que una chica linda me está viendo.
  • Los baños de tina con espuma.
  • Ducharse escuchando canciones que uno ama.
  • Quedarse dormido con el reflejo de la luna en la cara.
  • Que te inviten a salir.
  • Sentir que alcanzas tus sueños, sin ayuda de nadie. O mejor, con oposición de muchos.
  • Que haya poca gente o nadie en la cola del banco.
  • Ponerse una camisa recién planchada luego de salir de la ducha.
  • Cargar un cachorrito peludo que tenga la cara de osezno.
  • Las llamadas de larga distancia.
  • Descubrir detalles para con uno en las otras personas.
  • Una buena conversación.
  • El abrazo cálido de tus viejos.
  • Una conversación con Belu (es como una buena conversación… pero ‘reloaded’.)
  • Encontrar la combinación perfecta en Baskin Robbins para los milkshakes.
  • Que te digan que te ves guapo.
  • Acordarse del primer beso.
  • Imaginar el primer beso de amor.
  • Que alguien juegue con mi cabello.
  • Egresar.
  • Que te paguen el sueldo a tiempo.
  • La expresión de una persona querida que recibe una sorpresa de tu parte.
  • Comprarse ropa nueva que sabes que te queda bien.
  • Que te hagan un tratamiento de cabello en un buen salón de belleza.
  • Los SPA’s.
  • Vivir el concierto de tu banda o artista favorito.
  • Imaginar los ojos de tus hijos.
  • Mirar fotografías de la chica que te gusta.
  • Encontrarse con viejos amigos.
  • Los pudines de chocolate ‘Danette’
  • Que alguien te busque para hablar, y sólo por hablar.
  • Conversaciones que duran hasta el amanecer.
  • Hablar por teléfono con la chica que te gusta hasta la madrugada. (Es mejor si pagan terceras personas).
  • Verle la cara al cómico Guillermo Francella.
  • Sentir el raudo paso de una mujer hermosa exquisitamente perfumada.
  • Chocolate caliente en un día frío.
  • Zapatos secos en un día de lluvia.
  • Sueños húmedos, cualquier día.
  • Meterle una piña a alguien que se lo ganó, pero lo tiene aplazado con intereses acumulados.
  • Sacar 10 sin estudiar.
  • Sacar 10, estudiando.
  • ‘Time to say goodbye’ de Andrea Bocelli.
  • Que alguién te haga sonreír cuando estás desanimado.
  • 'The way you look tonight' de Tonny Bennet, mientras miras a la chica de tus sueños en un vestido de noche.
  • Darte cuenta que estás sonriendo mientras haces cualquier otra cosa.
  • Escuchar, por accidente, que alguien dice algo bueno de ti.
  • Despertarte, mirar el reloj y poder volverte a dormir por un par de horas más.
  • Jugar con Kobe, mi perro.
  • Sentirte inteligente.
  • Vivir tus 15 minutos de fama.
  • Ver como los minutos de fama se prolongan.
  • Que todos tus CD’s tengan ‘lyrics’
  • Encontrarte con una persona atractiva, que las miradas se crucen y ver que ella desvie sus ojos hacia otra dirección, primero.
  • Tomar fotos.
  • Acabar de leer un libro.
  • La sensación de alcanzar una cima, sea cual fuere.
  • Sostener la mano de alguien que te importa.
  • Escuchar la risa de los niños, cuando no son impertinentes.
  • Encontrarte con un “viejo amigo”, como el Negro, y darte cuenta que muchas cosas, buenas, nunca cambiarán. Encontrarte con él y darte cuenta que algunas cosas malas nunca cambiaran, pero que en el fondo también son buenas, muy buenas.
  • El olor de la mujer que amas impregnado en tu propia ropa.
  • Encontrar que hay gente leal e incondicional a ti.
  • Abrazar a la persona que amas.
  • Descubrir que la gente que te cae mal te tiene un poco de miedo.
  • Que tu equipo gane un partido, jugando muy bien.
  • Anotar el gol de la victoria para tu equipo.
  • Que te nombren jugador del partido.
  • Que tus padres te digan que están orgullosos de ti.
  • Estar orgulloso de uno mismo.
  • Acostarse sobre la hierba, y mirar la forma de las nubes.
  • Acordarte de Dios cuando todo va bien, y decirle gracias… Inclusive, aunque no creas en él, se siente bien. Inclusive, aunque él no crea en ti.
  • Que una mujer se de cuenta que uno es un tipo diferente.
  • Que la misma mujer se de cuenta que uno es único.
  • Leer a Jorge Valdano. (Posiblemente, conversar con él es aún mejor).
  • Buenos Aires.
  • Escuchar a Aute, cuando estás triste.
  • Que alguien te diga que quiere ver una película, específicamente contigo.
  • Ver cachorritos de la mayoría de animales en los zoológicos.
  • Cargar el Ares o el Limewire y comprobar que terminó de descargarse la canción que tanto esperas escuchar.
  • El dulce de leche y los alfajores.
  • Que alguien cocine para ti, y que además le haya quedado muy rico.
  • Que hagan cosas por ti… desde vestirse a un dibujo, desde un poema a un trámite, desde una canción a una oración.
  • Ver una estrella fugaz.
  • Estar seguro que podrías agarrar a la estrella con tus manos, aunque nunca lo hagas.
  • Que un deseo se te cumpla.
  • Untar leche condensada sobre el pan y comértelo.
  • Pensar en las noches de insomnio en como asaltar un banco y no ser descubierto o arrestado. (Nunca logró una idea coherente, pero concilio el sueño.)
  • Dormirte abrazando la almohada, pensando en la persona que debería quitarte el sueño.
  • Descubrir que alguna de las combinaciones de sabores que imaginaste en tu cabeza tienen sentido y son posibles en la cocina.
  • Saber que eres el favorito de alguna persona en el mundo, aunque aún no la encuentres.
  • Que te consideren un experto en alguna materia.
  • Entender que la distancia más corta entre dos puntos, es la línea recta… la verdad… y, a veces, la sonrisa.
  • Descubrir que alguien está enamorada de ti, en secreto y que a ti también te gusta.
  • Ver que la hierba es más verde en tu jardín que en el del vecino.
  • Escuchar los discos de ‘Pavarotti and Friends’.
  • El sushi
  • Encontrarte una billetera o cartera llena de dinero y….devolverla a su dueño original.
  • Que te digan que te quieren más que a tus otros primos.
  • Saber que no te olvidarán.
  • Sentir que estás en excelente forma física y que otros te pregunten como lo lograste.
  • Las tortas de ricotta y las de manzana.
  • Que tu equipo gane la Libertadores, la Champions League, la Intercontinental o la copa mundial.
  • Que alguien que quieres recuerde exactamente que es lo que te gusta. Que mencione que lo recuerda, o que te lo obsequie.
  • El olor a mar.
  • El olor a lluvia.
  • El olor a café tostado.
  • El olor a mujer enamorada.
  • Imaginar que puedes volar.
  • Domesticar a un animal salvaje
  • Ser domesticado.

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