Talvez porque siempre quiero que me sorprendas y talvez porque nunca lo haces, ya no espero nada tuyo. Es posible que solo quiera quererte. Es posible que solo ‘quiera quererte querer’ como decía Sabina en una de sus canciones.
¿Sabes? Aprender a no esperar nada de los demás es un arte que todavía no he perfeccionado. Toma mucho tiempo, toma espacio, toma el atenerse a una soledad que espanta a cualquiera. Pero, yo no soy cualquiera y tengo tiempo… y me doy espacio… y tomo vuelo… y me atengo a esa soledad que espanta a cualquiera. Pero a vos tampoco te espanta, porque estás lejos de ser cualquiera… Vos te rodeas de gente para camuflar tus soledades, que son muchas, Pero tampoco te da miedo. En definitiva, los dos nos parecemos. Aprender a no esperar nada de vos es el arte de los artes. Y si lo domino, por ahí llega ese día en el que vos te atrevas y me sorprendas. Ese día llegarás con una pluma de cisne en la mano y romperás con ella mis esquemas. Ese día me trazarás nuevos esquemas dibujándolos con tus dedos sobre mi pecho. Ese día, por ahí adelanto mi defensa para dejarte en offside, de una buena vez y a lo mejor vos me sorprendes haciendo la personal. Ese día, te esperaré en mi emboscada, como tu lobo particular, y el emboscado seré yo y nos emboscaremos mutuamente en un beso. Me sorprenderás al atreverte. Ese día, que yo veo venir, pero que no sé ni como, ni cuando, ni donde…
Atrévete, te, te, te
Salte del closet, destápate,
quítate el esmalte
Deja de taparte
que nadie va a retratarte
Levántate,
ponte hyper
Ya te veo venir, con tus labios perfectos diciéndome ‘jaque’ muy cerca de mi oreja con tu voz más tenue… solamente para dejarme escapar una vez más, no sin antes tomar a mi reina prisionera y proclamarte su única sucesora.
Y así seguiré yo, sin esperar nada…para que me sorprendas, deseando que seas capaz de hacer todo y de todo... Lleno de esas deliciosas contradicciones que te fascinan, pensando en que no espero nada, pero retándote a que me sorprendas… Te dejo la puerta cerrada pero te regalo la llave… ¿Se entiende? Cierro los ojos y escucho el celular. Son las 4 de la mañana. ‘No puedo dormir’… Yo digo tu nombre para saber que no es ni el más peligroso sueño, ni la más dulce pesadilla… ‘Me alegra que estés vivo y me alegra haberte sorprendido’… Yo apenas sabre decirte que me encanta escuchar tus palabras… y vos dirás ‘Hay un espacio demasiado grande a mi lado… pero solo puede ser ocupado por alguien como vos’. Y yo tendré que levantarme, darme la ducha más torpe y atolondrada del mundo y salir a tu encuentro, porque será necesario que te explique con lujo de detalle como un espacio tan, pero tan grande puede ser ocupado por alguien como yo.
Y así no estaré como hoy, intentado pegar mi nariz al tumbado a base de pura levitación. Estaré olvidándome de que estás sin estar, de que estás y no estás, solamente para dejarte que me sorprendas. ¡Atrevete-te! Salte del closet… Aparece sin avisar en la puerta de mi casa. Encontrémonos en la estación de subte. Poniendo tus manitas en mis ojos, pregúntame… ‘quien soy’… Usa un perfume que nunca he sentido antes, pero que sabes que me fascina… Aparece caminando como diosa griega en la misma estación que estoy yo, y cuando me encares no detengas tus nervios. Deja que el descontrol te controle, deja que las ansias te superen, resbala, tropieza y cae en mis brazos, yo te aguanto. Yo siempre te aguanto. Una vez más no me hará daño. Conmigo, vos lo sabes, no hay daño.
Sorpréndeme de una vez por todas. Llámame. No hables. Deja que yo cierre preguntándome si eras o no vos misma… Llama de nuevo. Yo te preguntaré si la de antes eras vos. No contestes. Sorpréndeme con una pregunta o una petición. Entra a mi casa mientras duermo. Dame un mordisco en la oreja. Conéctate al Messenger solo para verme a mí. Mándame un email. ¡Sorpréndeme! Mándame una postal desde Nueva York, Madrid, Estambul o Marrakech. Déjame una carta bajo el felpudo. Atrévete a hacer tu mejor apuesta por mí, porque tienes todo por perder, pero aún mejor tienes todo por ganar… Sorpréndeme y dime muchas cosas, amor. Atrévete, sorpréndeme y dime amor.